The Presbyterian Pulpit
A sermon by the Rev. Dr. David E. Leininger

¡DIOS SE PREOCUPA POR LA JUSTICIA!

Text: Éxodo 20:1-17

¿Conocen ustedes la organización de Gallup? ¿Encuestas? Gallup conduce regularmente encuestas para determinar las creencias y las prácticas religiosas de norteamericanos. A pesar de nuevas actitudes sobre moralidad, las fluctuaciones en calidad de los miembros de la iglesia, niveles de la educación más altos, y así sucesivamente, habían estado relativamente pocos cambios en las respuestas durante estos últimos años. Las encuestas demuestran generalmente que acerca de noventa y cinco por ciento de nosotros creemos en un dios de una cierta clase. La gente puede llamar al dios por diversos nombres, si cree de hecho que el dios es accesible en todos, pero cree que existe un dios. En referencia a nuestra lectura, más que ochenta por ciento de la gente de los Estados Unidos creen que los diez mandamientos todavía son válidos para hoy. Fabuloso. Pero de los ochenta y pico por ciento, menos que la mitad pueden nombrar aun cinco de ellos. Los diez mandamientos están en apuro.

Lo debíamos haber sabido. Si hubiéramos escuchado, Ted Turner nos habría dicho. ¿Conocen a Ted Turner? Ted Turner es el hombre que fundó la red de las noticias del cable, CNN. Turner ha declarado que los diez mandamientos son obsoletos. Hace casi diez años, a miembros de una asociación nacional de periódicos, Turner dijo que los diez mandamientos de la Biblia no se relacionaron con los problemas mundiales actuales, como superpoblación y la carrera de armamentos. "Estamos viviendo con reglas anticuadas, los diez mandamientos," Turner dijo. "Cuando Moisés subió a la montaña, no habían armas nucleares, no había la pobreza. Hoy en dia, los mandamientos no estarían aceptados. A nadie le gusta ser mandado. Los mandamientos son pasados." Las palabras de Ted Turner.

¿Qué piensen? ¿Son? No, no son. Y la razón que no son es que los diez mandamientos son la roca al fondo de la justicia. Dios no pasó éstos a Moisés como manera de mantenernos en fila; sino, estas palabras son un regalo gracioso para ayudarnos vivir juntos en armonía en un sociedad saludable.

Hay un cuento sobre una aldea que, con una tragedia después de otra, tenía minas terrestres plantadas por todas partes. Una noche, uno de las ancianos tenía un sueño que demostró donde fueron localizados todas las minas. Él dibujó un mapa que demostró a los campesinos donde evadir. Lo apreciaron y lo memorizaron. Ese mapa es similar a los diez mandamientos… que nos dicen qué evitar… esas acciones, las actitudes que destruirían a nosotros y a nuestro mundo.

Mucho malentendido ha seguido la interpretación de los diez. Comienza con la objeción de Ted Turner que indica que nadie "le gusta ser mandado." Verdad. Pero si regresamos al principio del texto, encontramos el refrán de Dios, "Yo soy el SEÑOR su Dios, que le trajo de Egipto, fuera de la tierra de la esclavitud." Dios no comienza dando reglas a los Israelitas. "YO SOY" comienza amándolos, liberándolos de esclavitud y rescatándolos de Egipto. Entonces y solamente entonces pueden saber los Israelitas que este Dios merece ser escuchado. Este Dios está a sus lados y está ayudándoles a encontrar la buena vida. Éstos no son LEYES - no tienen ningún castigo para romperlas. En la Biblia hebrea, se conocen simplemente las DIEZ PALABRAS - las palabras de Dios para el establecimiento de una clase de sociedad en la cual todos les gustarían vivir.

Ese malentendido continúa cuando la gente intenta dividir los diez en dos tablas: el primer grupo (uno a cuatro) para tratar a Dios; el segundo (cinco a diez) para tratar a la gente el uno con el otro. En realidad, todas se tratan de crear a una sociedad justa.

Tómelos uno por uno. El primer mandamiento: "No tendrás dioses ajenos delante de mí." Eso suena como el grito triste de un dios que tiene miedo de ser ignorado o suplantado, como un muchacho adolescente que se aterrorice que su novia pueda dejarle - un dios debilucho. Pero esto no se trata de Dios; esto se trata de nosotros y una sociedad justa.

Mira los "dioses ajenos" que la gente elige en nuestro día. Hay el gran dios DINERO que ha hecho tanto el descontento en la vida debido al esfuerzo de adquirir más y más, a competir con los vecinos y nunca haciéndolo absolutamente. O mira en lo que ha hecho el dios NEGOCIO… a familia, amigos, iglesia, relaciones cariñosas todas perdidas porque demasiado horas y esfuerzos tienen que estar expendidas para continuar con la competición. O el buenísimo Bacchus - el dios antiguo del PLACER… En mi país, trescientos personas por semana - diecisiete mil por año - mueren en las carreteras de Los Estados Unidos debido a conductores borrachos; millares de jóvenes enganchados en las drogas; una epidemia mundial de SIDA. "No tendrás dioses ajenos delante de mí… no para mi motivo, sino para el suyo; esos dioses pueden arruinar a usted y a su sociedad justa."

El segundo mandamiento: No te harás imagen. ¿Qué tiene esto que haber con la justicia? Simplemente esto: la gente puede ser engañada en el pensamiento que la representación del dios es el dios VERDADERO. Ahora, entienda por favor que la gente del mundo antiguo no era estúpida - cuando se ponía a tallar la madera o la piedra, conocía que lo qué creaba era una REPRESENTACIÓN del dios, que lo ayudó tocar algo más allá de tacto. Si las cosechas comenzarían a secarse porque no llovía, la gente podría venir al ídolo y hacer su rezo. Si un enemigo cercaba a la ciudad, podrían venir al ídolo y rogarle y pedirle ser rescatado. Por supuesto, esos teólogos de entonces sabían que la estatua no podría contestar a rezos, sino que confortaba teniendo algo visible y tangible allí, para representarles de lo que estaban convencidos era que la realidad más grande.

Pero similar a tantas cosas que los seres humanos hagamos que comienzan en inocencia perfecta, no tarde que para ése tipo de reverencia degenera. Piense en los hijitos del ídolo-fabricante. Cuando los tiempos eran difíciles y las cosechas necesitaron ayuda o el enemigo atacó, los jóvenes vieron a su padre entrar y hablar con esa estatua. ¡Hmm! A la mente imadura, no habría distinción entre el ídolo y el dios representado - la imagen DEVINIERA al dios. "NINGUNOS imágenes." La gente se confusa y se engaña en confiar en las cosas que no son dignas de confianza. En la última instancia, eso es injusto.

Mandamiento numero tres: "No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano." Más malentendido aquí. No, a pesar de lo que le dijo su abuela, éste no es una regla contra usar el nombre de dios como expletivo. Una vez más, esto es un asunto de la justicia. En los días antiguos, la gente, en la conducta del negocio normal, jurara por el nombre de dios que haría esto o no haría el otro. Tal jurar era el equivalente de una garantía que este contrato verbal sería realizado. Desafortunadamente, la gente es la gente… y pecadores notorios también… la gente haría tales promesas que sabían que no los guardarían. Fraude. Dios dice NO. El mandamiento podría haber leido apenas tan fácilmente NO DEFRAUDA como NO TOMARÁS MI NOMBRE EN VANO.

Número cuatro: "Acuérdate del día de reposo para santificarlo." No, éste no tiene nada que ver con estar en sinagoga el sábado o iglesia el domingo. No significa evitar cualquier juego de bola, ningunas comidas campestres, ninguna diversión, como nos enseñaron algunos en años pasados. Ésta no es la manera de un dios inseguro de insistir que ponemos una cierta hora para dios. Otra vez la cuestión es justicia social, y el punto que es una sociedad justa no oprime a los trabajadores. "Seis días trabajarás y harás todo tu obra." ¡Entonces DESCANSEN! Y no sólo tú, pero cada uno que trabaja para ti - tus niños, tus esclavos, tus trabajadores del día, aun su ganado.

Estoy seguro que usted se notó en esa lista de todo los que no deben supone trabajar en el día de descanso, no hay ninguna mención de la madre. Para la quién ha tenido que conseguir el desayuno, los niños, la cena, y ella misma lista ir a la iglesia casi a tiempo, apenas para ella, éste no es sin trabajo. Pero entonces, la escritura nunca dijo que lo estaría… no para la mamá. La Biblia nunca cuenta con el imposible.

Mandamiento numero cinco: "Honra a tu padre y a tu madre." ¿Ese quiere decir que seas agradable a ellos? ¿Qué no repliques? ¿Qué mantenga limpia su habitación? Que nunca les deja tener ocasión de quejarse, "Tu nunca escribas; tu nunca llamas." De nuevo la preocupación de Dios es la justicia. El mundo antiguo entendía que los hijos eran los abastecedores básicos de la Seguridad Social. Cuando los padres se devinieron demasiados viejos para manejarse, los hijos (quiénes estaban toda la vida allí de todos modos - generaciones multiples estarían debajo de la misma tienda) proporcionarían el cuido. Si ese sistema se rompiera, ese apoyo crucial de la sociedad justa sería quitado y TODAS las generaciones estarían a riesgo.

Número seis: "No matarás." Éste es difícil de entender mal. Ninguna sociedad justa puede tolerar de cualquier manera tomar de la vida.

Extraño como puede parecerse, el número siete cubre también una tema de la justicia social: "No cometerás adulterio." El sexo ilícito no es la preocupación aquí; más bien, a quien pertenece la propiedad. Entienda por favor que la definición bíblica del adulterio es muy estrecha - no simplemente significa ningún sexo afuera del matrimonio. El concepto bíblico del adulterio refiere a un hombre que tiene sexo con la esposa de otro hombre. El problema viene con los niños subsecuentes que esta mujer pueda devengar: ¿de quién es el hijo? Eso se convierte en una preocupación importante al pasar la propiedad de una generación al siguiente: es más difícil mantener la propiedad dentro de una familia cuando hay demandas que están en conflicto sobre quién engendró al heredero. El mandamiento es NO ADULTERA ESTA UNIDAD de la FAMILIA por introducir un cierto elemento "extranjero," y crear un desastre en la determinación de quién es familia y de quién no es familia. Justicia.

Número ocho: "No hurtarás." Otro fácil. En la categoría de las cosas que aprendí en la infancia. La justicia social exige que la gente respete a la propiedad de otra persona.

Nueve: "No hablarás contra tu prójimo falso testimonio." No, éste no tiene nada que ver con simplemente decir mentiras sobre alguien o chismear a través de la cerca trasera. Éste trata del sistema judicial. Si usted entra a la corte judicial, Dios dice habla la verdad. Una sociedad justa es dependiente sobre un buen sistema judicial para resolver conflictos.

Y por fin, número diez: "No codiciarás." ¿Que? ¿Cómo no podemos? ¿No es imposible esto que pide? Realmente no. Por lo menos no si leímos el mandamiento entero. Menciona aspectos concretos: esposa, esclavos, buey, asno, propiedad en general (y, sí, en esos días, consideraban a las esposas ser propiedad). La prohibición no es inclusiva. No dice que no debemos desear las cosas - alimento para nuestros bebés, un hogar decente para nosotros mismos, el dinero para pagar la escuela para nuestros hijos. Es bueno y aun magnánimo para desear esos, pero no sería fino, y ciertamente no magnánimo, fijar nuestros corazones en lo qué legítimamente pertenece algún otro. Eso causa los problemas. Ninguna sociedad justa pueda tolerarlos.

¿Recuerda usted la cuenta de Jesús trastornar las tablas en el templo? El asunto ese día en Jerusalén al principio de la Pascua era uno de la justicia. Cristo vio la injusticia seria que era perpetrada sobre la gente inocente que estaba allí para la adoración.

La gente necesitó a los animales y a los pájaros para el sacrificio, "sin mancha o defecto," y el único lugar que podría conseguirlos así que pasarían la inspección era dentro de los recintos del templo. Ningún problema… menos el precio. Por ejemplo, un par de palomas (muy importantes en el sistema sacrificial), afuera del templo, pudo costar aproximadamente el equivalente del salario de un día para un trabajador. DENTRO del templo, las palomas podían costar el equivalente de dos semanas en lugar de un día. ¿Injusto? ¡Obviamente!

Referente a los cambistas, sus funciones eran cambiar la moneda del reino en los siklos usados por el templo. Para los asuntos ordinarios, las monedas de Grecia, Roma, Siria, Egipto u otros países pudieron ser utilizados. Pero para el impuesto anual de la Pascua, solamente eran validos los siklos del santuario. Los cambistas hicieron la conversión… para un honorario. Y el honorario podría ser el salario de medio día, una cantidad desorbitada para solamente realizar el cambio, pero aun más cuando recordamos que la gente era, para la mayor parte, pueblo pobre. Y eran robados en el mismo lugar que deberían haber sido más seguros… en la casa de Dios. ¡Injusto!

El mensaje en esto es que nuestro Dios se preocupa por la justicia, y si va a ser emulado el ejemplo de Jesús, enfrentar a la injusticia con la indignación recta es nuestro deber como discípulos. ¿Podemos estar enojados?

¿En mi país, podemos estar enojados que la nación que se enorgullece en proveer la "justicia igual bajo la ley" la proporciona dependiente en el color de la piel de una persona o cuánto dinero tenga? Recuerde, Dios se preocupa por la justicia.

¿Podemos estar enojados contra una sociedad que permite una fuente grande de armas mortales a casi cualquier persona con el resultado que, día tras día, los periódicos tengan noticias tras noticias sobre el asesinato, homicidio, más asesinato? Recuerde, Dios se preocupa por la justicia.

¿Podemos estar enojados cuando las mujeres, aunque trabajan igual al hombre, todavía encuentran la discriminación, el abuso, el hostigamiento, y la paga injusta? Esto es el siglo veintiuno. Recuerde, Dios se preocupa por la justicia.

¿Podemos estar enojados cuando los criminales ricos en corporaciones multinacionales se pagan sueldos y primas gordos, y que los roban hasta la bancarrota, y dejan a los trabajadores y a los jubilados manejar para sí mismos? Recuerde, Dios se preocupa por la justicia.

¿Podemos estar enojados en las prioridades nacionales que gastan billones y billones de dólares en una guerra que nadie en el mundo desee y que produce más y más terroristas? Mientras tanto tenemos vecinos y amigos que podrían utilizar ese dinero para el alimento, la ropa, y la medicina. Recuerde, Dios se preocupa por la justicia.

Una advertencia final: en el medio de nuestra enojo recta, debemos recordar que, de todos los lugares donde Jesús Cristo podría indicar a la injusticia, lo hizo en el templo… entre la gente religiosa - gente como tú y yo. Dios se preocupa por la justicia.

¿Podemos estar enojados? ¿Enojados sobre los problemas que PUEDEN ser reparados? ¿Bastante enojados hacer algo? ¿Como Jesús? Recuerde, Dios se preocupa por la justicia.

Amen!

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